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LA HONESTIDAD...
UN VALOR INHERENTE A LA PROPIA PERSONA
O UNA VIRTUD QUE HAY QUE CULTIVAR?...
En esta ocasión os voy a hablar de un valor que parece que hoy en día
es necesario rescatar y que, en muchos casos parece que lo hemos perdido,
como es la HONESTIDAD.
Algunas veces ,cuando hablamos de alguien, decimos... lo importante es que
él/ella es una persona "honesta", haciendo referencia a un gran "logro",
como si el vivir y el ser honestos no fuera una parte propia de la persona.
Seguramente se ha perdido mucho este valor y por eso lo resaltamos como algo
sobresaliente, que a todos nos gustaria tener, hasta el punto de sorprendernos
cuando encontramos a alguien que actúa honestamente.
El encontrar a alguien honesto, nos habla de encontrar a una persona en la que
podemos confiar, que nos da seguridad y respaldo, nos habla de alguien que es íntegro...
Pero... qué entendemos por honestidad?...
La honestidad es aquella cualidad humana por la que la persona se determina a elegir
actuar siempre con base en la verdad y en la auténtica justicia
(dando a cada quien lo que le corresponde, incluída ella misma). La honestidad expresa
respeto por uno mismo y por los demás, y por consiguiente, siembra confianza en uno
mismo y en aquéllos que están en contacto con la persona honesta.
La honestidad es un valor, o si se prefiere, una virtud, que nos debe llevar a una forma
de vida, a ser coherentes entre lo que pensamos y hacemos. Ser honesto nos exige
ser sinceros en lo que decimos , ser fieles a los compromisos que asumimos,
buscar de actuar siempre justamente...
La honestidad no consiste sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en
asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino
de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.
Pero... qué mejor forma que reflexionar sobre este tema que a través de una historia?...
Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua,
un príncipe de la región norte del país
estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
Sabiendo esto, decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte
para ver quién sería digna de su propuesta.
Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial
a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios
sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija
tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.
Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven,
se asombró al saber que ella quería ir a la celebración.
Sin poder creerlo le preguntó:
"¿Hija mía, qué vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas
de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza.
Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento
se vuelva locura"
Y la hija respondió:
"No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca.
Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos
por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz"
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas,
con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más
determinadas intenciones.
Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
"Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella
dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China"
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho
la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la
jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que
si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse
con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó.
La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido.
Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.
Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado.
Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre
que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora
acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío.
Todas las otras pretendientes tenían una flor,
cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.
Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.
Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó
a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención.
Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.
Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa.
Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones.
Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquélla que
no había cultivado nada.
Entonces, con calma el príncipe explicó:
"Ésta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna
de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad.
Todas las semillas que entregué eran estériles"
La honestidad es un tema central en las relaciones humanas. Todos queremos que se
nos diga la verdad y todos tratamos de pensar en nosotros mismos como personas
honestas, no mediocres. Aún asi, el hecho es que todos mentimos en alguna ocasión,
aunque sólo sea en pequeñas formas, poniendo excusas cuando no queremos
hacer algo o para no decir "lo siento", "me equivoqué" , "tienes razón"...
o decimos algo mientras pensamos o sentimos otra cosa...
Pero por qué la discrepancia? Creo que la deshonestidad tiene que ver con
la imagen que queremos y tratamos de proyectar en los demás, siempre procuramos
que los otros tengan una imagen positiva de nosotros, y por esta razón, callamos,
consentimos, aflojamos... bien sea para no lastimar a los demás o para no arruinar
la imagen que tienen de nosotros...
Debemos tener conciencia de la importancia de la honestidad y lo vital que es para
nuestra sociedad. Desgraciadamente hemos conocido un mundo en el cual el
instinto de supervivencia ha sacado la cara más horrenda del ser humano...
la cara de la corrupción.
Y el problema reside en la aceptación que la misma sociedad le ha otorgado
a estas actitudes deshonestas...
Lo cierto es que estamos olvidando el respeto, la dignidad y la individualidad del ser,
estamos en una era donde la decadencia del ser está en búsqueda del "poder",
donde lo importante parecen ser los resultados y los logros. Hemos confundido el
significado de la palabra ÉXITO.
Muchos creen que a partir de tener el "poder" realmente "pueden ser"... la cruda
realidad es que ya son, y forman parte de nosotros.... son aquéllos que buscan
obtener la ventaja sobre otros, los que atacan y creen que destruyen, y puede
ser que consigan el poder económico que buscaban, pero no pueden lograr
destruir el valor de otros por ser honestos,
NO, SI TÚ NO LO PERMITES....
Ahora queda una última cuestión...
Cómo cultivar la Honestidad que se ha perdido en esta sociedad en la que nos tocó vivir?
El primer paso para exigir esta virtud en los demás será el esfuerzo por tratar de vivirla
en nuestra propia vida, es decir, de construir una actitud permanene en nosotros,
conocernos, saber reconocer nuestros errores y comenzar a trabajar para superarlos...
BUSCA LA VERDAD EN TÍ MISMO ANTES DE BUSCARLA EN LOS DEMÁS...
Si queremos ser honestos, debemos empezar por enfrentarnos con nuestros defectos
y buscar la manera de superarlos, corrigiendo cada vez que nos equivocamos y
cumpliendo con nuestro deber en las labores grandes y pequeñas sin hacer distinción...
Es importante que, como virtud que es, se transforme en una "actitud" permanente de
la persona, algo, podriamos decir, "que sale solo", que es parte de "la forma de ser"
de la persona.... de esta forma no será necesario resaltar un valor que, en definitiva,
es una condición inherente al ser humano...
Si he terminado mi día siendo leal a mí mismo, sin traicionar mis creencias
y mis sentimientos,sin dejar de ser quien soy para quedar bien u obtener
resultados... ÉSE HA SIDO UN DÍA DE ÉXITO...
DE TÍ DEPENDE...
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